Adentrarse en la firma de un préstamo hipotecario o personal puede resultar abrumador, especialmente cuando los documentos legales contienen disposiciones en letra pequeña. Sin embargo, tu seguridad financiera depende de cada detalle. Conocer las cláusulas que podredan volverse abusivas te brinda las herramientas para proteger tu patrimonio y tus derechos.
Antes de estampar tu firma, es fundamental revisar cada apartado del contrato. No basta con comprender el interés nominal o el plazo: existen condiciones que pueden condicionar tu futuro económico. Muchas personas confían en la reputación de la entidad bancaria, pero no siempre se negocia ni se explica todo con claridad.
La transparencia es clave para evitar sorpresas desagradables: un consumidor informado ejerce poder. Leer y cuestionar cada punto te ayuda a descubrir requisitos ocultos o términos desproporcionados que desequilibran el contrato. Dedica tiempo a aclarar dudas con un asesor de confianza o con un abogado especializado.
En junio de 2021, la Sección Primera de lo Civil del Tribunal Supremo inadmitió el recurso 5806/2018 presentado por Caja Laboral Popular S.C.C., confirmando la nulidad de una cláusula suelo en un negocio de zapatería. Aunque los prestatarios no eran consumidores, el alto tribunal aplicó la nulidad por carácter sorpresivo de la cláusula y contradicción con la expectativa de interés variable.
Este caso partió de una cláusula que fijaba un interés mínimo del 3,50% y un techo del 15%. El Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Vitoria-Gasteiz declaró su nulidad inicial, y la Audiencia Provincial de Álava ratificó que hubo falta de información precontractual y posición dominante del banco. El Tribunal Supremo concluyó que imponer unilateralmente un suelo sin negociación vulnera la buena fe contractual y genera sorpresa contraria a buena fe contractual.
Las entidades financieras han incluido históricamente diversas condiciones que desequilibran la relación contractual. A continuación, un resumen de las cláusulas más comunes y por qué son problemáticas:
Detectar y prevenir cláusulas sorpresa requiere actitud activa. Sigue estas pautas antes y durante la negociación:
Si ya firmaste y descubres una cláusula abusiva, no estás desprotegido. Sigue esta ruta de acción:
Conocer tus derechos y entender cada condición del contrato te sitúa en una posición de fuerza ante las entidades financieras. Aplica las recomendaciones para evitar condiciones desproporcionadas y sorpresas desagradables. Recuerda que la jurisprudencia, como la Sentencia del Tribunal Supremo de junio de 2021, ha extendido la protección incluso a personas jurídicas no consumidoras cuando existe mala fe o imposición unilateral.
Tu responsabilidad no termina al firmar: mantente alerta de posibles modificaciones, revisa periódicamente las condiciones y, ante la duda, busca asesoramiento. Así tendrás el control de tu futuro financiero y podrás disfrutar de tu préstamo sin sobresaltos.
Referencias