Solicitar un préstamo puede resultar complejo si no cuentas con la carpeta lista desde el primer momento. Conocer qué documentos necesita el banco y por qué los pide te ayudará a agilizar el trámite y reducir el riesgo de retrasos.
En este artículo repasamos los requisitos para préstamos personales de consumo en España y otros países hispanohablantes con sistemas financieros similares. Descubre cómo responder a las cuatro preguntas clave de cualquier entidad: ¿quién eres?, ¿cuánto ganas?, ¿qué tienes? y ¿qué debes?
No todos los préstamos exigen la misma documentación. A continuación exploramos las variantes más comunes:
En general, a mayor importe y más larga duración, más exhaustiva será la lista de documentos exigidos.
Antes de reunir papeles, verifica que cumples los criterios mínimos de la entidad:
El análisis de la entidad gira en torno a estas áreas clave:
El banco necesita confirmar tu identidad, nacionalidad y domicilio actual. Así se asocia el préstamo a tu perfil y cuenta bancaria.
Los documentos más habituales son:
DNI o NIE (tarjeta de residencia) para extranjeros, pasaporte en casos puntuales, y un justificante de domicilio reciente: certificado de empadronamiento, recibo de agua o luz, o contrato de alquiler.
Si eres cotitular o avalista se repite el mismo proceso. En casos de separación o divorcio, incluye el convenio regulador y sentencia para reflejar pensiones y compensaciones.
Consejo: revisa la validez de tus documentos y asegúrate de que el domicilio coincide en todos los papeles para evitar errores.
La entidad evaluará tu estabilidad financiera y tu historial laboral. A continuación, los principales escenarios:
Para empleados por cuenta ajena, acostumbra a solicitar las últimas 2–3 nóminas, el contrato de trabajo que acredite tipo y antigüedad, y la vida laboral emitida por la Seguridad Social.
Si percibes pensión o prestaciones, incluye certificados de cobro o recibos bancarios de los últimos meses.
Para autónomos y profesionales, presenta el alta en el régimen correspondiente, declaraciones trimestrales de IVA, la última declaración de IRPF y extractos bancarios que evidencien el flujo de ingresos.
Otras fuentes de renta (alquileres, seguros de renta o subsidios) también requieren sus respectivos contratos y comprobantes bancarios.
Cuando existan avales o garantías vinculadas, el banco examina la solidez de tus activos. Los más comunes son:
Escrituras o notas simples de inmuebles, tasaciones recientes, pólizas de seguro que cubran la propiedad y documentación del avalista, si lo hay.
Para vehículos como aval, se piden fichas técnicas, recibos de seguros y justificante de pago de impuestos de circulación.
En préstamos con avalista, el documento de identidad y la acreditación de ingresos de la persona que avala replican los requisitos de los bloques anteriores.
El análisis de tu nivel de endeudamiento actual incluye:
Extractos bancarios de los últimos meses, contratos de préstamos o tarjetas, plan de amortización y recibos de pagos realizados.
Además, la entidad consulta ficheros de morosidad (ASNEF, Experian) para valorar riesgos. Una hoja limpia favorece condiciones más flexibles.
Consejo: descarga un informe de morosidad gratuito y corrige posibles errores antes de iniciar la solicitud.
Para evitar demoras o rechazos por falta de papeles, aplica estos consejos:
Contar con documentación completa y bien organizada es clave para un proceso de préstamo ágil y exitoso. Responder con claridad a las cuatro preguntas del banco—quién eres, cuánto ganas, qué tienes y qué debes—te acercará a la aprobación.
Con esta guía práctica, llegarás al banco o plataforma financiera con la carpeta lista, reduciendo tiempos de espera y aumentando tus posibilidades de éxito.
Referencias